Análisis

Enganchando turismo pudiente

14/4/18 - 12:00 AM
...un grupo de especial enfoque son los jubilados, la generación más pudiente de la historia, los "baby boomers", ancianos que rechazan languidecer en mecedoras, sino que gozan de una curiosidad por paladear destinos únicos,

  • Jaime Figueroa Navarro | [email protected] |                                             

Conversando con un ceñido círculo de peritos en materia de turismo, fuimos abordados sobre nuestras recientes anotaciones de las anémicas cifras de visitantes, sus orígenes y recetas para pronta mejoría. Si bien es cierto, los objetivos de nuestro turismo deben apuntar hacia vigorosas cifras que permitan el desarrollo de una actividad con metas puntuales que sobrepasen la norma regional y que vigoricen todos los niveles de la actividad, su brillo no se refleja repletando cabinas de aviones de aerolíneas de bajo costo con obreros de otras latitudes que apuntan a una semana de asidua borrachera en facilidades de playa todo incluido. Tampoco debemos resarcir toda la pólvora en eventos puntuales, cito como muestra la Jornada Mundial de la Juventud, evento a realizarse del 22 al 27 de enero de 2019, donde un significativo número de visitantes se hará presente durante un efímero periodo, porque la medición de su impacto en mercadear el Istmo como sobresaliente destino puede resultar centelleante o un total descalabro, dependiendo de la memorable opinión de los peregrinos.

Entonces la brújula apunta hacia el Norte, nuestro tradicional mercado, Estados Unidos y Canadá. Sí, resulta interesante que ahora contamos con un vuelo, en realidad una escala adicional al ya existente segmento Beijing-Houston de Air China, cuyo mayor flujo de viajeros utilizan Tocumen como trampolín a otros destinos regionales y no Panamá como destino final. También que se gelatina la frecuencia de vuelos trasatlánticos por numerosas líneas europeas que también siguen el mismo patrón.

Reitero, la brújula apunta hacia el Norte, por su proximidad, curiosidad y facilidad de atrape. Su tradicional destino sigue siendo México, donde más de 27 millones de turistas el año pasado provenían de Estados Unidos y Canadá. En vez de concentrarnos en campañas puntuales, la estrategia gira hacia un esfuerzo permanente en esa cartografía de bolsillos profundos, sesudamente analizando y creando atractivos para el segmento más pudiente, incrementando de esa forma los gastos promedios por visitante.

Para muestras un botón. Aquellos norteamericanos cuyos ingresos anuales superan $100 mil comprenden tan solo un quinto de su población, no obstante, contribuyen más del 50% de los gastos en viajes. Dentro del amasijo, un grupo de especial enfoque son los jubilados, la generación más pudiente de la historia, los "baby boomers", ancianos que rechazan languidecer en mecedoras, sino que gozan de una curiosidad por paladear destinos únicos, estrategia que bien aplicamos a inicios de siglo, mercadeando como espejo Boquete, transformando permanentemente un soñoliento poblado de tierras altas en imán que invitaba a un turismo, más allá del tradicional, residencial, con el añadido ingrediente de inversión en segundas viviendas.

Segmentando el grupo de viajeros pudientes de Estados Unidos, contamos tres categorías: los emergentes, con ingresos anuales entre $100 mil y $150 mil; los medios, de $150 a $200 mil y los superpudientes, con ingresos anuales sobre los $200 mil. Este último grupo consume el 22% del total, equivalente a $7,400 anuales en gastos de viajes, con una marcada diferenciación en actitudes y comportamiento. Hacia ellos, sedientos de aventuras, actividades programadas y lujo, debiésemos enfocar parte primordial de nuestros esfuerzos. Para ello tendríamos que crear imanes, florecientes guayacanes, perfeccionando Boquetes, que sirvan como permanentes tentaciones a sus visitas. Con reglas del juego bien claras, se llega muy lejos en turismo. ¡Hagámoslo!

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